lunes 19 de mayo de 2008

DENUNCIA

La Asociación para la Autodeterminación y el Desarrollo de Mujeres Salvadoreñas (AMS), DENUNCIA ante la comunidad Nacional e Internacional:

Que en fecha 16 Mayo de 2008 hemos sido objeto de una AMENAZA disfrazada de "Robo ratero" en las instalaciones de nuestra oficina central ubicadas en la Ciudad de San Salvador, los hechos tienen las siguientes características:


* Saqueo y registro minucioso de toda la información contenida en forma escrita y digital en las oficinas de los diferentes programas que ejecutamos (escritorios, archivos, computadoras, etc.)

* Acto obsceno expresado en forma de defecación de heces en la oficina del programa de prevención y atención a victimas de violencia de género.

* El "Robo ratero" consistió en sustraer $40.00 USD en efectivo y mini Home theater valorado en $145.00 USD, habiendo muchos otros equipos y objetos de valor disponibles, como por ejemplo: proyector multimedia, televisor 3 en1 de 29", 6 computadoras, 1 fotocopiadora digital, entre otros.


Agradecemos las muestras de solidaridad y apoyo de funcionarios, funcionarias públicas, ONG´s afines, Agencias de Cooperación y la población salvadoreña en general. Al mismo tiempo reafirmamos nuestro compromiso por seguir trabajando en construir una sociedad libre de violencia contra las MUJERES.

sábado 17 de mayo de 2008

Consideraciones sobre la ley de amnistia

La amnistía general firmada por la ex-guerrilla y el Estado Salvadoreño, dejó libres de procesos judiciales y penas carcelatorias, tanto a militares y paramilitares de la derecha tradicional salvadoreña como ex-combatientes militares y clandestinos de la ex-guerrilla.

Muchos de los ex-combatientes y guerrilleros urbanos se escondieron por días o emigraron a otros países en el periodo más reciente de la post-guerra, por temor y desconfianza al respeto de dicha ley por parte del Gobierno. Otros, los de más alto rango continúan en el país y siguen siendo en su mayoría, miembros del partido político FMLN.

Lo mismo sucedió con el ejército y el partido ARENA y otros partidos menores de derecha. Los militares más emblemáticos de la guerra y acusados de participar en atropellos a los derechos humanos o masacres, emigraron del país o se han mantenido fuera del ámbito público por años. Asimismo, algunos funcionarios y ex-funcionarios públicos implicados durante la guerra en financiamiento o participación en los llamados escuadrones de la muerte, siguen siendo parte de la cúpula de ARENA o sectores afines.

¿Qué pasaría si la ley de amnistía fuera derogada? Estos institutos políticos fueran blanco de denuncias por asociaciones civiles y entre ellos mismos. Muchas de las personalidades políticas que ahora vemos llevar una vida tranquila y bonancible, tendrían que pasar a enfrentar cargos judiciales en su contra por la violación a derechos humanos y la muerte de civiles durante la guerra. Es eso lo que queremos como país? o todo el mundo quiere olvidarse de ese asunto y seguir la marcha y esperar que toda esta gente muera para que su herencia de muerte e impunidad desaparezca sin generar más dolor en estas familias, aunque otras familias sigan esperando justicia? Realmente las familias de las víctimas piden/quieren que se haga justicia?

El proceso de paz salvadoreño es muy particular, debido a la condición de negociación que existió entre las cúpulas de los ejércitos enfrentados. Por el hecho mismo que cuando se firmó la paz no existía claramente la figura de dictadura, sino más bien una política estatal represiva selectiva y una guerra abierta contra un ejército guerrillero con territorios bien definidos. La misma firma de los acuerdos por la cúpula del FMLN relajó por años la tensións social de grupos sociales, sindicales y estudiantiles, que poco a poco han vuelto a reorganizarse con cierta o mucha independencia del partido de izquierda, ante la pérdida gradual de nuestros derechos económicos y sociales, en una sociedad gobernada de manera bipartidaria principalmente, pero sin alternatividad en el Ejecutivo, que es donde se impulsan las políticas nacionales y se decide el rumbo del país.

Estas son las preguntas a las que la sociedad salvadoreña deberá enfrentarse el día en que exista esa alternatividad y la libertad real de hacerse esos cuestionamientos. Libertad para pensar, hacer y decidirse. Libertad sobre la crisis diaria de tener que conseguir para comer y sobrevivir decentemente, no sólo por la crisis mundial de precios que se vive sino y sobre todo, por la crisis económica nacida del abuso de poder de los monopolios u oligopolios nacionales y extranjeros, ante el libertinaje impuesto bajo la excusa del libre mercado.

Son preguntas para las que cualquier gobierno de cambio profundo o transición democrática, debe prepararse.

miércoles 14 de mayo de 2008

Otra historia de cuando la firma de los acuerdos de paz

Eran miles de madres y abuelas, padres y hermanos los que estaban sin desprender la vista del televisor cuando la celebración frente a Catedral, por la firma de los Acuerdos de Paz. No era para menos, regresaban los guerrilleros de la montaña y los que estaban fuera, volvían tantos y tantas y dentro de todos esos podría estar la hija, hijo, sobrino, sobrina, nieto, nieta, la vecina o el vecino hijo o hija de la madre que murió antes de ver su regreso.

Y así pasaron muchos días de espera. Hay madres, hermanas, tíos, hijos, padres que ya colocaron los nombres de los que no volvieron en el muro de las víctimas del Parque Cuscatlán; otros no saben que el muro existe o será que no desisten en la espera. Como sea, no es fácil enterrar los recuerdos, el viento, la duda, la esperanza del regresará.

Hay una señora que todavía vive en la casa por donde sobrevolaron los aviones de guerra y de donde se llevaron a su hijo; dicen que no barre ni la casa, ni su acera, ni su jardín, tampoco sacude; porque está segura que su hijo volvió, vuelve cada día escondido en el polvo que la cubre junto a la casa como un abrazo.

martes 13 de mayo de 2008

La herencia de sangre de Roberto D'Abuisson

Por: Vicky Peláez /Eldiariony.com


Aquello de que un gran pecado se paga hasta la quinta generación parece cumplirse con los descendientes de Roberto D'Abuisson. Cuando sus seguidores del partido en el poder hacían oídos sordos a la indignación de su pueblo y trataban de otorgarle el título de “Hijo Meritísimo de El Salvador”, su hijo Eduardo estaba siendo asesinado cruelmente y haciendo recordar al mundo cómo su padre mandó matar a miles de salvadoreños en la década de los años 1980. Entre sus pecados está la orden de ejecución de monseñor Oscar Arnulfo Romero. Pero esa herencia de sangre y violencia también la viene pagando el pueblo centroamericano.


El pasado 19 de febrero, en un oscuro crimen donde habrían participado no “menos de cinco vehículos y doce hombres”, los diputados salvadoreños Eduardo Dabuisson, William Pichinti, Ramón Gonzales y el chofer Gerardo Ramírez, que asistían a una reunión del PARLACEN en Guatemala, fueron secuestrados y asesinados supuestamente por un grupo de policías pertenecientes a la Unidad Contra el Crimen organizado de la Policía Nacional Civil. Los presidentes de El Salvador Antonio Saca y el presidente de Guatemala Oscar Berger y la prensa, han coincidido en señalar que tras todo esto está el crimen organizado y el narcotráfico. Lo extraño es el ensañamiento contra las víctimas pues fueron quemadas vivas en su vehículo.


Pero la vorágine no concluyó. Este domingo que pasó los cuatro policías implicados que estaban recluidos en el Centro Preventivo de la cárcel El Boquerón, fueron degollados a plena luz del día por un comando misterioso de tres hombres que ingresó libremente al penal en un auto de lunas polarizadas. Los familiares que visitaban a los reos fueron desalojados abruptamente por la guardia bajo el pretexto de una requisa. Testigos cuentan que se apagó las luces, se escucharon gritos y tiroteos y luego se ‘descubrió' la masacre. Las maras, que conforman la mayoría de reclusos, se desvincularon inmediatamente del asesinato y para proteger sus vidas tomaron de rehenes al alcalde y a cuatro guardias. Solo dejaron ingresar a bomberos para recoger los cadáveres.


Con estos hechos “automáticamente se cae el proceso”, según concluyó el fiscal Alvaro Matus que investiga el crimen del los diputados.


Frecuentemente la vida nos da extraños designios a los que tratan de descifrarlos, en este caso, el hallazgo de los cuerpos calcinados de Eduardo D'abuisson y sus compañeros, y posteriormente el degollamiento de los supuestos autores hace recordar a los tantos cuerpos degollados o quemados que a diario se encontraba en los basurales de El Salvador cuando ese país estaba sumido en una guerra civil y D'Abuisson padre era el temido jefe de los escuadrones de la muerte líder fundador de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), con gran poder en el gobierno por ser hombre de confianza del gobierno de Washington.


En aquella época el mayor D'Abuisson era el mimado y protegido del senador Jesse Helms, John Negroponte, Jeane Kirkpatrick y por muchos otros halcones de los años 1980. D'Abuisson fue creación de la CIA que siguiendo la doctrina de Kirkpatrick trató de “parar el comunismo en América Central a toda costa”. Ellos son los creadores de la “Variante Salvadoreña” para Centroamérica basada en el terror por medio de escuadrones de la muerte y para reforzarla, mandaron a El Salvador a su otro engendro siniestro, Luís Posada Carriles, sumergiendo así a toda la región en la oscuridad de la muerte.

Con unos 15 mil millones de dólares instalaron gobiernos controlados por asesinos que consideraron a cualquiera en oposición como comunista con todas las consecuencias. Así murieron más de 72 mil personas en El Salvador y más de 200 mil en Guatemala. Aquel pasado sigue reverberando en Centroamérica donde ahora campea el crimen organizado. Ninguna ley o decreto podrá cambiar la situación, solamente el pueblo puede hacerlo y de su voluntad dependerá el futuro de América Central, está claro.

lunes 12 de mayo de 2008

PROFECÍA SOBRE PROFETAS


A N. Altamirano y herederos,
a la familia Dutriz, a la familia Pinto



Puesto que la palabra debería ser
como la mujer en el momento del amor
como lo que verdaderamente entregamos
en el momento de la muerte
(cuando se ilustra una manera de ser que es fuente de vida
el restablecimiento de la pureza
la gran construcción del descubrimiento)
los profetas tendrán que colocarse aquí
para ser juzgados
cada uno
esperando su turno de pasar al espejo
para apelar ante el gran coro de víctimas.

Ay entonces del grito
que no se emitió para dolerse de los hermanos
sino para corromper sus oídos al tiempo
que se loaba a su enemigo
ay entonces de la frivolidad
con que se apoyó la vigencia del becerro de oro
ay entonces de las mariposerías
con que se puso cortapisas
a la identificación y al ajusticiamiento del hambre
ay del traslado del crimen hacia los hombres de los débiles
ay de las complicidades ay de las delaciones
ay de los servilismos
ay de los soplos al oído del verdugo
ay de las tolerancias
ay de las mentiras matutinas y vespertinas

Porque toda esa miasma se derramó
sobre la inocencia del pueblo
sobre su blanco candor caído del cielo
del gran desalojado del paraíso
y no habrá rueda de molino suficientemente aplastante
para las cabezas de sus envenenadores
de quienes quemaron con perfume las pupilas de sus centinelas
de quienes rompieron sus tímpanos
de gritos de loras sobrevivientes de la experiencia de Jericó.

Ni de los vivos ni de los muertos
habrá perdón para ese uso de la palabra.
El inocente gigante justiciero
despertará de su ensordecimiento
abrirá sus profundos oojos anegados por los profetas
y los fulminará en sus propios asientos enraizados
a la derecha del Amo desenmascarado
por los siglos de los siglos
para nunca jamás.


Roque Dalton, salvadoreño.

jueves 8 de mayo de 2008

El Comandante sin Nombre


Por Salvador Artiga.
Tomado del Blog Chichicaste

Era el día lunes, un lunes tempranero, como suelen ser los lunes. Ricardo llegó temprano a tocar la puerta de mi casa para advertirme que no fuera a estudiar. El día anterior unos estudiantes de mi escuela habían sido asesinados. La directora de dicha institución había informado a los cuerpos de seguridad acerca de la reunión organizada por un grupo de estudiantes para participar en una marcha. Protestar por la falta de apoyo gubernamental, por no dar suficientes fondos para la educación entre otras cosas.
Como estudiante recién inscrito en esa escuela desconocía a muchos de los compañeros. Llegué a esa pequeña escuela, huyendo de la represión militar contra la institución en la que estudie por dos años, anteriormente. En calidad de pertenecer a una institución tildada por la dictadura de derecha como un instituto lleno de “subversivos”, sufríamos constantemente los ataques armados que a veces dejaban varios muertos en las aulas. Algunas veces los estudiantes fueron víctimas de vejamenes y torturas, antes de ser asesinados; y así muchos de mis compañeros cayeron bajo ese sistemático esquema represivo que no permitía el desarrollo de nuestras actividades de estudio.
Esto provocó el repudio de muchos de nosotros, nuestra amargura, la razón es sencilla, no puedes aplaudir al que atropella tu vida; provoca indignidad y muchas veces impotencia, cuando peligra tu pellejo.
Padilla que era uno de los antiguos estudiantes de este instituto, me previno. Padilla era unos de los mas antiguos estudiantes, yo algunas veces le preguntaba porque no pasaba a un grado superior, el muchacho era inteligente, pero extrañamente se mantenía en el mismo grado. Lo conocí el año anterior, era compañero de aula. Pasé el año pero Padilla fue aplazado y tuvo que repetir el ciclo de estudios. Eramos compañeros de estudio por igual algunas veces compañeros del equipo de football.
Ese mes Padilla me indicó que debía marcharme pues tenia información de que la benemérita guardia nacional llegaría de forma sorpresiva al instituto, y entraría para reprimir con fuerza contra todo el estudiantado.
Por una semana no me acerque al instituto. Días después me enteré que mi compañero de estudio era hijo de un militar. Nunca mas lo volví a ver.

Cansado de todo esto, decidí cambiarme de institución. Para no quedarme relegado en mis estudios, decidí inscribirme en una escuela pequeña no muy lejos de la zona donde vivía. Lamentablemente tenía que llevar los documentos de la antigua institución donde estudiaba. Ricardo quien por igual había decidido cambiarse de institución para seguir estudiando, me siguió, nos inscribimos juntos.
Logramos contactarnos con unos de nuestros maestros, quien logró sacar los documentos de la dirección para darnos las credenciales y las calificaciones que hasta esas fechas habíamos recibido. Nos registrarnos en la nueva escuela y por varios días sufrimos por igual algunas muestras de rechazo por parte de uno de los profesores de matemáticas. Dicho profesor un día me pregunto de donde venia, le respondí – vengo de tal y tal instituto – y ante el resto de los estudiantes me gritó: Subversivo. Tuve que quedarme callado y aguantar las ofensas que se crearon alrededor de mi persona, ser en ese tiempo tildado de subversivo era colocarte la marca de guerrillero y ser en si perseguido por las autoridades. Algunos maestros mostraban simpatías, algunos otros mostraban cierta cautela y temor. Esta escuela era un nido de gente demasiado prejuiciosa. Sin saberlo había tomado una decisión demasiado precipitada al escoger una institución desconocida. Sin embargo decidí seguir estudiando en ella pese al hecho de las ofensas en mi contra, que no venía de mis compañeros de estudio si no de los profesores. No tuve otra opción.
Los compañeros de aula se acercaron a mi para invitarme a ser parte del movimiento estudiantil, a sabiendas que provenía de un instituto con fama de rebeldes, reconocido por su estancia anti gobierno. Yo sólo quería estudiar.
La cosa política volaba en las calles, desde la señora que echaba las tortillas en el comal de barro, hasta el señor que vendía el periódico tendría que tener algún grado de conocimiento sobre lo que sucedía. En mi casa habíamos logrado comprar una radio vieja a la cual le colocamos un alambre de varios metros que giraba los perímetros de los cuartos y sirvió de antena para lograr alcanzar la radio clandestina, Radio Venceremos. Perdíamos el sueño escuchando las retransmisiones, y la voz de Mariposa resonaba en nuestras consciencias: Radio Venceremos, transmitiendo desde los territorios liberados... era rico escuchar la radio venceremos y a veces perdíamos el tiempo tratando de sintonizar otras radios, transmisiones de noticias de la BBC que a veces daba información referente a nuestra sociedad, las escuchábamos porque dentro del país cualquier noticia anti gobierno era censurada en esa época. Escuchábamos esas radios y lo hacíamos de forma clandestina y en un clima de miedo pues se exponía la vida de nuestras propias familias. Sin embargo todo el mundo en la colonia sabia de la existencia de las transmisiones de una radio que enviaba sus mensajes desde no se sabe donde. Podríamos decir que hasta cierto punto solo nuestras miradas podían reconocer el agrado de saber que estas voces de la radio venceremos eran un aliciente, el vecindario se unía silenciosamente a una conspiración.

La primera vez que ví una manta con pintas rojas en esta escuela, fue después de terminadas las sesiones de estudio, los estudiantes ese día se quedaron. Solicitaron permiso para utilizar el plantel de la escuela para realizar algunas actividades de estudio. Y me invitaron a quedarme. Me sorprendí al ver que sacaron de un escondite los materiales que tenían para realizar las mantas que serían utilizadas en una marcha estudiantil que se llevaría a cabo la siguiente semana. El grupo de menos de diez estudiantes comenzaron el trabajo de montar los plantillas de papel para realizar la obra de arte que habían diseñado para representar al grupo de la escuela en esa marcha. Era la insignia de la escuela hecha con varios colores. Uno de ellos era un dibujante nato. Y aquí el finado que les relata estos detalles se sintió contento de participar. El día de la marcha nos fuimos a la calle, participé de nuevo en otra marcha, como estudiante gritando las consignas a las que estábamos acostumbrados, el pueblo unido jamas sera vencido, y otras muchas mas que siguen vibrando en las actuales marchas. El grupo de estudiantes representando a la escuela se enteró que habría otra marcha días después. De nuevo se reunieron otro día después de terminadas las clases. ese día me fui temprano.

El Lunes llegó Ricardo tocando fuertemente la puerta de mi casa, su cara pálida era desconcertarte. Llorando me relató que la benemérita guardia nacional rompió los portones de la escuela y entró con una tanqueta, disparando contra los estudiantes que se habían quedado esa tarde. La directora de la escuela había llamado a las fuerzas de policía para informarle de “actos” guerrilleros y que ahí se encontraba uno de los “líderes” de las fuerzas guerrilleras, cabecilla de los grupos urbanos. Se me revolvió el estomago, sentí nauseas al escuchar lo que había sucedido. Todos los estudiantes murieron torturados dentro de la misma institución, uno de los compañeros que intentó huir a través del espacio que se utilizaba para jugar fooball fue apresado, les cortaron los testículos y se los introdujeron en la boca. A las compañeras las violaron y posteriormente las asesinaron.

Mi padre enojado después de relatarle lo sucedido me sacó de la casa. Todo era comprensible para mi. Me dio dinero, sus ahorros para que me marchara del país. Mi familia tuvo que cambiarse de residencia para evitar las repercusiones que inevitablemente sufrirían al tener a un “líder guerrillero” dentro de la familia. Después de unos meses de estar afuera del país, escondido y viviendo otras experiencias decidí regresar de nuevo escondido en el baúl de un automóvil, viajando con una familia que me ayudó a conseguir documentos falsos los cuales me permitieron vivir por largo tiempo con un nombre nuevo.
De mi nombre no me acuerdo, se que tengo un nombre me llaman Pablo, pero no me lo creo, al morir deseo que me hagan una lápida especial, aquí yace un ciudadano a quien poco le interesa llamarse Manuel, Carlos, José, a todos los muertos les da lo mismo, yo les regalo mi nombre, pero no mi identidad.
Escuchando de nuevo las transmisiones de la radio venceremos y sin mas que seguir estudiando en mi vieja institución pues era la única que me permitió seguir mis estudios, gracias a la ayuda de mis antiguos profesores que al final me dieron los documentos y certificados con el nombre falso. Continué trabajando para pagar mis estudios. Pero de nuevo tuve que huir, pues de nuevo me acusaron.

Después de unos días que estuve escondido en la casa de un amigo, me enteré de los que se rumoraba en el barrio: la existencia de un alto dirigente esta vez no solo era guerrillero si no estratega militar, dotado del intelecto del militar Napoleón capaz de destruir a toda una fuerza bélica aun con una pistola. El rumor se esparció mas allá de las calles de mi barrio. En toda la capital se anunciaba en boca de la población el regreso del liberador con un pensamiento de unidad centroamericana, aguerrido combatiente que estaba armando otro grupo guerrillero mucho mas fuerte a todos los existentes. De acuerdo a los rumores, dicho guerrillero había preparado una serie de ataques para la toma del poder en el país; a través de una super ofensiva militar, mayor a la de los años 80's, con una fuerza militar superior a la de la fuerza armada. El rumor llegó a las orejas del presidente. Según cuentan, el presidente empezó a preparar las maletas para marcharse del país, no sin antes comenzar una serie de cateos en busca del famoso guerrillero. Las fuerzas armadas se mantuvieron acuarteladas para no darle oportunidad al grupo de la nueva fuerza militar que se había creado para derrotar a las fuerzas armadas salvadoreñas y al ejercito de los Estados Unidos, el nuevo Che Guevara salvadoreño era tan inteligente que había ingeniado armas secretas para derrotar de una vez por todas al gobierno. Yo no supe quien comenzó a decir todo esto. Pero de rumor en rumor hasta los pericos son azules.

Esa semana el presidente salvadoreño viajó a los Estados Unidos, preparó una conferencia a la prensa internacional para explicar y reafirmar que todo estaba controlado. A pesar de su declaración los reporteros de medios de prensa internacional comenzaron acosarlo con preguntas acerca del comandante rebelde, mostrándole fotografías de cascos militares que pertenecían a soldados de las fuerzas militares del gobierno que habían caído muertos en los enfrentamientos armados.
El Presidente no sabía que responder ante estas evidencias, y aseguraba que esos cascos habían sido olvidados por sus soldados. En fechas posteriores el presidente preparó otra conferencia en los salones que le prestaron los senadores de ese país, y nuevamente los reporteros le mostraron las fotografías de los cuarteles que habían sido atacados durante una ofensiva armada.
El presidente no sabía que decir ante tanto acoso de la prensa internacional. Uno de los reporteros tuvo la audacia de preguntarle porqué no había regresado a El Salvador, tenía un mes de estar viviendo a costillas de los contribuyentes para mantenerlo, el reportero le preguntó si su huida no se debía en realidad al miedo que le daba la guerrilla. El presidente no sabía como responder, lo único que se le ocurrió fue simular un ataque al corazón, mostrando gestos de dolor que lo hicieron caer sobre la alfombra, para pretender un desmayo y evitar responder a las preguntas de la prensa que él posteriormente llamó irresponsable.

Mi novia llegó preocupada a mi cuarto de donde no salía si no para ir a comer, bañarme y seguir estudiando mi libro de cálculo pues en esos días me puse a trabajar para resolver algunos problemas matemáticos, calcular volúmenes con integrales múltiples.

Ella me pregunto alarmada ¿que es esto? lanzó un periódico sobre la cama. Ella se enteró de los rumores, y algunos vecinos le habían dicho que en la casa que yo habitaba se encontraba el famoso guerrillero. Después de escuchar sus gritos histéricos, tomé el periódico para enterarme de lo que se decía. En la portada se destacaba la noticia de la existencia de la participación del Ché Guevara en El Salvador, de acuerdo al periodista, este no había muerto en Bolivia como se aseguraba. Las siguientes páginas del periódico mostraban las imágenes del presidente en el suelo. Otro periodista insinuó que el comandante guerrillero había atacado con un arma especial al excelentísimo presidente de la República salvadoreña. Todo el mundo se encontraba alarmado. La verdad es que no entendía de que se trataba, y disimulé el asunto.

Mi novia me dijo que terminábamos la relación y que el casamiento que habíamos planeado para años mas tarde era imposible realizarlo, ya que si yo no era sincero con ella no era digno de entrar en una relación matrimonial. Me dejó llorando, era la única mujer que se me acercaba en esos días. Su despedida fue una daga a mi espalda. Pero como soy hombre entero y fuerte conocí a otra mujer comprensible que pudo apagar la amargura del rompimiento con mi antigua dama.

Debido a ésto salí huyendo de nuevo del país, escondido en una caja falsa que un conductor de un camión de carga pesada había ingeniado construir en el furgón, para esconder a los inmigrantes y sacarlos del país. Esto me costó mis ahorros. Terminé mi viaje en la república de Panamá.

Logré encontrar trabajo como descargador de cajas de los barcos. Fue en Panamá que conocí a la otra mujer. Con ella decidimos viajar un poco alrededor de la costa atlántica. Vivimos por un tiempo en una choza abandonada no muy lejos de la playa. Comencé mi vida como pescador atrapando lo que podía del mar y así pasaron varios meses. Hasta que un día un sacerdote, párroco de la iglesia local, llegó a nuestro humilde hogar, conversamos un poco sobre las teorías del bien y el mal. me regaló un periódico internacional. Tenía mucho tiempo de no leer las noticias y comencé a leer la sección internacional, las noticias de mi país. Me enteré que sucedía conmigo.

El máximo jefe guerrillero había organizado varias enfrentamientos en los que habían caído prisioneros varios batallones de soldados del gobierno. Que las armas secretas ingeniadas por dicho personaje tenían la capacidad de destruir tanques, aviones. De acuerdo al periodista que redactó la noticia, no se trataba en realidad del Che Guevara, si no de un guerrillero salvadoreño que había sido entrenado en Vietnam.

Días después envié una petición especial a una universidad en el extranjero para saber si era posible seguir estudiando mi carrera en una universidad a larga distancia. Me enviaron un examen para evaluar el nivel de conocimientos. Obtuve la oportunidad de hacer una maestría en física, posteriormente la universidad me envió los certificados que eran validos para estudiar en una universidad de Costa Rica, donde pude hacer un doctorado en la materia. Tres años después regresé a mi país para dar clases en una de las nuevas universidades. La guerra había terminado.

Me enteré por los rumores al llegar al país que el jefe guerrillero se había marchado a otro país para iniciar otro levantamiento, de acuerdo a las noticias de la prensa y los voceros del gobierno, el jefe guerrillero se encontraba combatiendo junto al comandante Marcos, las otras versiones decían que el guerrillero salvadoreño se había escondido en las cuevas de Guazapa, esperando la oportunidad para iniciar otro levantamiento si el gobierno no cumplía con los acuerdos de paz, firmados en México. Todo esto ya no me preocupaba, yo era otro. Tenía un nombre nuevo y un bigote grueso. Dos hijos que mantener y una mujer hermosa que siempre estuvo al lado de un hombre que perdió su nombre, su partida de nacimiento y que solo quería estudiar. Ejercer mi profesión.

Supongo que la benemérita guardia nacional debe andar buscándome aun, para arreglar cuentas con el “famoso comandante”.

Nunca volví a tener noticias de Ricardo, la última noticia acerca de mi amigo es que se había marchado al norte, acusado por igual de ser miembro de la guerrilla, elevado al grado de capitán general del movimiento guerrillero. Es seguro que Ricardo solo quería estudiar.
Todo empezó porqué a la directora de una escuela terminó su profesión como educadora para dedicarse a la desagradable carrera de informante. Con ello perdieron las vidas de los que querían estudiar. Espero se perdone así misma al enterarse que ese grupo de estudiantes en ningún momento tomaron armas ni eran miembros de ningún grupo armado. Yo ya la perdoné. Pero mis compañeras y compañeros muertos no perdonan hasta que ella tenga una conversación con las voces adolescentes. Si se armaron fueron con palabras, pero la palabra que dice verdad es un arma poderosa. Eso dicen. Que se entere que mi único pecado ha sido haber vivido el torbellino de la guerra. Yo solo quise terminar lo que empecé. Soy un ciudadano sin nombre clandestino en mi país, soy el hijo del rumor de la gran conspiración.

miércoles 7 de mayo de 2008

El Salvador: exmilitares, con miedo a la justicia



juan josé dalton/apro San Salvador.--

Exaltos oficiales del ejército salvadoreño --encabezados por el general retirado René Emilio Ponce-- hacen esfuerzos para que, una vez que cambie el gobierno con las elecciones de marzo próximo—se mantenga de manera permanente la Amnistía General de 1993 y que continúe el perdón a miles de delitos de lesa humanidad.

La Amnistía perdonó graves hechos de violencia política ocurridos durante la guerra civil salvadoreña (1980 a 1992), que tuvo un saldo de 75 mil personas muertas, 8 mil desaparecidas y millares de víctimas, entre lisiados, huérfanos, viudas y padres que quedaron sin sus hijos.

Los exoficiales, en su mayoría generales y coroneles en condición de retiro, primero crearon a finales del año pasado una fundación que lleva el nombre de Asociación de Veteranos Militares de El Salvador “General Manuel José Arce”, en honor al fundador del ejército. Su mesa directiva fue integrada por algunos de los acusados por la Compañía de Jesús de haber sido los autores intelectuales del asesinato de seis sacerdotes jesuitas y dos de sus colaboradoras en 1989, entre ellos el general René Emilio Ponce, quien durante el conflicto armado fue jefe de Estados Mayor Conjunto y ministro de Defensa.

En las formalidades de la constitución legal de dicha asociación participaron el actual presidente Francisco Flores, así como los expresidentes Alfredo Cristiani --quien implementó la cuestionada amnistía-- y Armando Calderón Sol, los tres líderes honorarios del actual partido de gobierno, la derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA). Los tres “reconocieron” la labor del ejército en la defensa de la “libertad” y contra el “comunismo”.

Luego, a mediados de este mes de febrero los ahora “perseguidos exoficiales” se reunieron con el candidato presidencial de ARENA, Antonio Saca, a quien le dieron muestras de apoyo políticos para vencer al exguerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en los comicios de marzo, pero al mismo tiempo exigieron que se realicen todas las gestiones para que se preserve la amnistía.

Dando por hecho que ARENA triunfaría en la contiene electoral, Ponce manifestó: “Un nuevo gobierno de ARENA debe impedir que la izquierda y sus aliados deroguen la Ley General de Amnistía con el propósito de causarnos el mayor daño a los que nos opusimos a sus planes de llegar al poder político por la vía armada”.

En marzo de 1993 el entonces Secretario General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Boutros-Boutros Gali, dio a conocer el llamado Informe de la Comisión de la Verdad, que investigó los más graves crímenes políticos que se cometieron durante la guerra civil salvadoreña. Dicho documento --denominado oficialmente como De la locura a la esperanza: la guerra de 12 años en El Salvador-- manifiesta que la Comisión de la Verdad, presidida por el expresidente colombiano Belisario Betancur, había registrado 22 mil denuncias de graves hechos de violencia cometidos entre enero de 1980 y julio de 1991.

El 60 por ciento de las denuncias se refieren a ejecuciones extrajudiciales, más del 25 por ciento a desapariciones forzadas y más del 20 por ciento a torturas. Además asoció el 85 por ciento de estas denuncias a agentes del Estado, entre militares, paramilitares. Otro 10 por ciento fue atribuido a Escuadrones de la Muerte y el cinco por ciento a la guerrilla.

Existen casos ejemplarizantes, como el asesinato del Arzobispo Oscar Arnulfo Romero (el segundo caso de homicidio político de tan alto jerarca de la iglesia católica después del crimen de Thomas Becket en 1170), masacres campesinas de más de 200 personas y el asesinato colectivo de seis sacerdotes jesuitas. Pese a existir evidencias que incriminan a sus responsables, ninguno de ellos han sido juzgados.

Ponce lamentó que “dentro y fuera del país (El Salvador) somos perseguidos jurídicamente por haber combatido la expansión comunista”. El exoficial estaba haciendo alusión al hecho de que la Compañía de Jesús ha querido abrir el juicio del asesinato de los seis jesuitas, encabezados por Ignacio Ellacuría, muertos el 16 de noviembre de 1989 y de cuyo crimen los religiosos acusan a seis altos oficiales (entre ellos a Ponce) y al mismo expresidente Alfredo Cristiani.

También Ponce recuerda que en Estados Unidos, nación aliada en la guerra contrainsurgente, se han abierto juicios contra exmilitares que residen en algunas de las ciudades norteamericanas. Dos exgenerales, un coronel y un excapitán, han sido sometidos a procesos judiciales en Miami, Tennessee y San Francisco, por graves violaciones a los derechos humanos, entre ellos, homicidios y torturas.

El Comité de Justicia y Responsabilidad, con sede en San Francisco, ha representado a torturados en contra de los exgenerales y ministros de la Defensa, Guillermo García y Eugenio Vides Casanova, en un tribunal de justicia, el cual los condenó a pagar indemnizaciones por 54 millones de dólares. En la actualidad están vigentes los procesos civiles en contra del excapitán Álvaro Saravia, uno de los presuntos autores materiales del asesinato del Arzobispo Romero, así como el caso contra el excoronel Nicolás Carranza, acusado por la muerte de varios líderes de la oposición política en la década de 1980.

El general Ponce, el último caudillo de la cadena de lo que fue la dictadura militar salvadoreña, manifestó finalmente: “Hay que tomar las acciones legales necesarias para evitar que el comunismo representado en el FMLN llegue al poder”.

No obstante a las consideraciones del general Ponce y de algunos de los oficiales depurados del ejército después de concluida la guerra civil (fueron 113 los expulsados de las filas castrenses), en el seno de los exoficiales existen diversas posiciones visibles.

Incluso, un grupo que ha formado el llamado Movimiento de Unidad Nacional (MUN), que encabeza el coronel David Mungía Payés y que se han aliado al FMLN.

“Tenemos coincidencias con el FMLN. Estos últimos 15 años de ARENA en el poder han sido desastrosos para la sociedad y la economía. Por otra parte, hemos hecho nuestras propuestas en el tema de Fuerza Armada y Seguridad, y hemos enriquecido esta parte en el programa del FMLN”, afirmó Mungía Payés, quien durante la guerra fue jefe de un Batallón de Reacción Inmediata (fuerzas especiales contrainsurgentes).

Consideró que en el bando de Ponce, que se dicen “apolíticos”, en realidad están apoyando a ARENA. “Algunos de mis colegas son de pensamiento de derecha, pero honorables. Otros están entre los que fueron depurados de las filas y tienen miedo a la derogación de la Amnistía”, agregó.

“Debo señalar que más allá de las diferencias que existen entre nosotros, lo que no se debe hacer es lo que ellos están haciendo: proselitismo en el seno de los oficiales activos. Debemos recordar que la Fuerza Armada es apolítica y no deliberativa”.

Por otra parte, el coronel retirado José Antonio Almendariz, actual diputado por el conservador Partido de Conciliación Nacional (PCN), estima que muchos de sus compañeros “tienen temor e inconformidad porque si se retira la Amnistía sólo serán sometidos a procesos judiciales los militares y no los exguerrilleros que también son confesos de crímenes”.

Almendariz está involucrado en la captura y posterior asesinato de la médico española Begoña García Arandigoyen, quien se desempeñaba en un hospital guerrillero. El crimen de lesa humanidad --por tratarse de un asesinato a personal médico y porque se comprobó que a Begoña fue capturada viva y posteriormente ejecutada--, ocurrió el 10 de septiembre de 1990 en una región del volcán de Santa Ana, al occidente del país.

“Yo personalmente he pedido perdón infinidad de veces en público por lo que cometí en mi odio. Hoy soy cristiano (evangélico) y se que en vez de humillarme, eso me ha granjeado un mayor perdón de Dios. Siento que me he quitado un gran peso de encima porque he pedido perdón, pero también he perdonado a quienes asesinaron de 50 balazos a mi padre de crianza...”, apuntó el excoronel.

“Se que si se reabren heridas puede sobrevenir una nueva guerra, pero sería bueno que de una y de otra parte (ejército y exguerrilla), ayudáramos no sólo pidiendo perdón, sino en, por ejemplo, hacer esfuerzos para localizar a los desaparecidos y que sus familiares tuvieran el consuelo de darles santa sepultura”.


QUIENES SON ESTOS MILITARES y algunos de sus crímenes de guerra porque fueron miles de capturas y de violaciones a los derechos humanos. (tomado de Nodo50.0rg )

• JEFE DEL ESTADO MAYOR: CORONEL RENE EMILIO PONCE.

Ministro de Defensa hasta mediados de los noventa. Como ya hemos comentado es el principal dirigente de La Tandona, goza de la lealtad de sus compañeros como jefe de los compadres. Al parecer es un hombre que dirige a través del consenso, a pesar de ser un oficial de línea dura y cercano a D'Aubuisson (el dirigente que formó ARENA).

En 1981, Ponce, era subdirector de la Policía de Hacienda, bajo su mando un día fueron asesinados, según Amnistía Internacional, 30 no-combatientes, así como la desaparición ese mismo año de al menos 5 personas por sus "hombres" en San Salvador. Ocupa en 1988 el cargo de Comandante de la 3ª Brigada, se han reconocido torturas a cooperativistas campesinos. Nunca se investigó más.

• SUBJEFE DEL ESTADO MAYOR: CORONEL GILBERTO RUBIO. Jefe del Estado Mayor Conjunto.

Se graduó en posición media también en el 66, y seguramente forme parte de los Compadres. Al tener reputación de honestidad financiera es el encargado de manejar el presupuesto militar. En 1988 era Comandante de la 4ª Brigada cuando sus tropas acribillaron y torturaron a dos niños y un hombre en Chalatenango, un año antes aparecieron en la misma zona 4 hombres degollados que habían sido retenidos para interrogarlos, sus mujeres fueron violadas.

• MINISTRO DE DEFENSA: GENERAL RAFAEL H. LARIOS LOPEZ.

Fue nombrado Ministro en junio de 1989 después de una lucha interna por la cual el presidente Cristiani abandonó la propuesta del general Ponce. En 1987, cuando era Comandante de la Brigada de Artillería, siete hombres fueron capturados para interrogarlos en su cuartel donde fueron golpeados, colgados, drogados y privados de comida. Existen casos parecidos de cuando era Director de la Guardia Nacional.

• VICEMINISTRO DE DEFENSA. CORONEL JUAN ORLANDO ZEPEDA. Representante del Gobierno en la Comisión de Paz.

Se dice que era el ideólogo de La Tandona y el hombre de ARENA en las FAES, con seguridad es también Compadre.

Su relación con violaciones de los derechos humanos destacan cuando era comandante de Brigada, en donde se realizaron ejecuciones arbitrarias. Destaca también en 1989 sus críticas a la Universidad Centroamericana, acusándola de servir al FMLN, seis meses antes del asesinato de los Jesuitas.

• VICEMINISTRO DE SEGURIDAD: CORONEL INOCENTE ORLANDO MONTANO.

Estuvo implicado en 1967 llevando armas en Honduras para un posible apoyo a un Golpe de Estado. Fue tercero en la promoción de La Tandona y es Compadre. Su acto más grave fue cuando, en 1986, siendo comandante del DMIFA, se degolló en su cuartel a tres hermanos para "dar ejemplo", pues al parecer colaboraban con el FMLN.

• DIRECTOR DE LA GUARDIA NACIONAL: CORONEL JUAN CARLOS CARRILLO SCHLENKER.

Es un miembro poderoso de La Tandona y seguro que formó parte de los Compadres. Al parecer es un comandante duro y activo. En 1987 sus hombres acribillaron por la espalda a un joven de 17 años que había desertado de su cuartel. En 1988 torturaron y asesinaron a tres civiles y sindicalistas.

• DIRECTOR DE LA POLICIA NACIONAL: CORONEL DIONISIO ISMAEL MACHUCA.

Se graduó segundo en la promoción del 66. En 1988 hombres a su mando arrestaron a un ex-sindicalista, nunca más se supo de él. Lo mismo ocurrió con un estudiante en San Salvador en 1989.

• DIRECTOR DE LA POLICIA DE HACIENDA: CORONEL CIRO LOPEZ ROQUE.

No se le considera que tenga mucha influencia en La Tandona. En 1982 capturarona un hombre en San Salvador y fue ahorcado. En 1988 sus hombres dispararon al azar en casa de una religiosa buscando a un guerrillero, murieron un viejo de 99 años y su hija retrasada, no se encontró ningún rebelde en la casa.

• COMANDANTE DE LA FUERZA AEREA: GENERAL RAFAEL ANTONIO VILLAMARIONA.

Es considerado un "hombre de bustillo", por lo que gozaba de su poder. En 1985 sus aviones bombardearon el pueblo de Ocotal, matando a tres personas, Villamariona dijo que fue un "fallo humano". En 1989 otro bombardeo en Torola mató a 4 niños.

• COMANDANTE PRIMERA BRIGADA DE INFANTERIA: CORONEL FRANCISCO ELENA FUENTES.

Era un alto dirigente de La Tandona y de los Compadres, pues la Primera Brigada es el puesto más importante del país, ya que cubre la región de San Salvador. Considerado un comandante agresivo de línea dura con las personas que eran sospechosas de simpatizar con el FMLN. Aún así sólo se ha podido demostrar que proporcionó información incorrecta sobre el asesinato de dos hombres en Tres Ceibas por sus soldados.

• COMANDANTE SEGUNDA BRIGADA DE INFANTERIA: CORONEL JOSE HUMBERTO GOMEZ.

Estuvo bastante tiempo en la Guardia Nacional, fuerza con bajo prestigio en las FAES. Es culpado de torturar a un médico durante 17 días, siendo además escondido del cuartel cuando hubo una visita de la Cruz Roja Internacional. En 1987 sus soldados remataron a 4 heridos rebeldes en San Fernando.

Durante la ofensiva del FMLN de 1989 se ejecutó sumariamente a 9 personas en La Unión disparadas a quemarropa.

• COMANDANTE TERCERA BRIGADA DE INFANTERIA: CORONEL MAURICIO ERNESTO VARGAS.

Ocupaba uno de los puestos más importantes por un largo tiempo. Es de los pocos militares que no estaban ligados a ARENA, pues su padre fue el cofundador del Partido Demócrata-Cristiano. Se informó que en 1986 su destacamento hizo una política de "tierra arrasada" y de reubicación de la población civil en Morazán para debilitar al FMLN dejando llevar a los campesinos tan sólo comida para la subsistencia.

• COMANDANTE QUINTA BRIGADA: CORONEL JOSE EMILIO CHAVEZ CACERES.

Se cree que no tenía mucha influencia en La Tandona, aunque tiene fama de cruel con simpatizantes del FMLN. En 1988 su destacamento asesinó a 10 civiles en San Sebastián, haciendo el simulacro de un combate que nunca existió.

• COMANDANTE SEXTA BRIGADA INFANTERIA: CORNEL HECTOR HERIBERTO HERNANDEZ MARTINEZ.

No se le considera un hombre clave en la Tandona. Tiene varias denuncias por torturas y raptos indiscriminados de personas civiles, incluso extranjeras, y del Comité de Madres de Desaparecidos, Asesinados y Presos Políticos.

7 de mayo

que no existas
nunca más

martes 6 de mayo de 2008

Un caso menos de impunidad en El Salvador

Periodista gana juicio contra Estado salvadoreño



Por Daniel Trujillo e Iván Escobar
Redacción Diario Co Latino


El Estado Salvadoreño ha sido condenado una vez más, al perder el juicio contra el periodista Jaime Ascencio, quien fue despedido injustifidamente de radio Cuscatlán, una emisora gubernamental-militar.


A finales del año pasado, el periodista Jaime Ascencio fue despedido sin justificación alguna de radio Cuscatlán, sin que se le pagara su tiempo de trabajo, lo cual desde el primer momento, el profesional
calificó de un claro abuso a sus derechos laborales.


A la fecha, el periodista Ascencio se mantiene sin empleo y, junto con el apoyo de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) y el Sindicato de Periodistas y Similares de El Salvador (SINPESS), ha
impulsado una campaña de denuncia y conscientización de esta violación a sus derechos.

La Cámara Segundo de lo Laboral de San Salvador falló a favor de Ascencio y dictaminó que la radio debe de pagarle el dinero correspondiente a su tiempo de trabajo en esa emisora estatal.

Para el presidente de la APES, Serafin Valencia, la resolución llena de alegría al gremio periodístico debido a que es un claro llamado de atención a los medios de comunicación para que respeten los derechos
laborales.

"Los periodistas somos personas que nos asisten los derechos laborales, y en el país se violan constantemente nuestros derechos", puntualizó el presidente de la APES.

En lo que va de este año, la APES acompaña tres procesos de denuncias laborales y Valencia reconoció que es el momento de que los y las periodistas "rompan el silencio" para detener la impunidad en el

país.

Valencia agregó que se tiene conocimiento de dos empresas periodísticas que violan constantemente los derechos laborales de los periodistas.

Mientras Jaime Ascencio, con la asesoría del IDHUCA, se siente satisfecho de la resolución. "Me he sometido al escrutinio público, haberme puesto en manos de la justicia ha sido bueno, es un mensaje para todas aquellas personas y colegas que han sufrido violaciones. La institucionalidad ha funcionado. Invito a los colegas a no quedarse de brazos cruzados a la hora de que se le violen sus derechos. Esto demuestra que mi despido fue ilegal", expresó el periodista.


Por su parte, Emeli Pineda, secretaria general del SINPESS, dijo que es un caso que sienta un precedente y que muestra que la uniad del gremio y la denuncia funciona. "Es una prueba de que cuando se siguen los canales debidos se logra una efectiva respuesta de parte de
las instituciones", agregó Pineda.


La secretaria general del SINPESS destacó el trabajo en conjunto con la APES y, además, el apoyo jurídico de instituciones como el IDHUCA, FUNDASPAD y FESPAD. "Es un reto para el gremio apoyar a los colegas cuando son violentados sus derechos, ya que así como Jaime, muchos son despedidos y guardan silencio por no sufrir represalias, pero está confirmado que sus derechos constantemente son atropellados", finalizó Pineda.

lunes 5 de mayo de 2008

Un video con imágenes de la guerra

Decapitados que amanecían a diario a principios de los años 80, por la calle de Aguilares, el Playón y otras, a manos de los escuadrones de la muerte de la ultraderecha. Torres de energía, postes y cajas telefónicas dinamitadas por la guerrilla. Enfrentamientos en varios puntos del país y niños muertos por bombas o en medio de enfrentamientos. El audio es obviable.